Mack 18 ruedas...





Muchos dicen que los animales domésticos como los gatos, pajaritos (tipo periquito y canaritos), peces y los perros son excelente compañía para las personas; por eso siempre vemos a muchas parejas con estas adorables mascotas en vez de niños (jejeje son más baratos y joden menos!), o vemos también familias con niños que a su vez tiene algún perro o gato.

Algo que suele llamar mi atención son los nombres de los perros; me resulta jocoso la repetitividad de las personas cuando buscan un nombre para su fiel amigo el cual pareciera que es el mismo que el del vecino, del perro de la novia del hermano mayor de mi tío, de un amigo de la uni, del pana del trabajo e inclusive del chamo del automercado. Pareciera que es una regla tener que poner esos nombres a los perrotes como pastor alemán, doberman, boxers y golden retriebers (o como se escriba el guachi guachi). Algunos de esos nombres suelen ser:




  • Rambo


  • Rocky


  • Capitán


  • Sargento


  • Coco


  • Caramelo


  • Paris (tronco de perra si le ponen ese nombre a una cachorra)


  • Ron


  • Jacki


  • Panela


  • Canela


  • Luke


En fin... como no tenía mucha opción cuando me dieron al mío, pues no me quedó de otra que dejárselo (por akéllo de la costumbre) y se llama MACK... sí, Mack como los camiones de 18 ruedas y he allí el por ké del título del blogg jiji.



El pequeño Mack entró en nuestras vidas el 31 de marzo de este año, día del cumple de mi mamama y nuevamente sirvió como regalo de cumpleaños para ella. Me causó mucha gracia que luego de casi de 20 años después, a mi mamama nuevamente le regalan por cumpleaños otro perrito (el anterior era un hermoso Chow Chow llamado Mao Tse Tung A.K.A. Mao), a quien pueden ver del lado derecho de este blog. Mao, de color caramelo y naríz negra (con el tiempo se le puso marrón chocolate, parecía un toronto), mucho pelo y lengua moraaaaaaaaaaaada morada, estuvo con nosotros por casi 14 años. Era un perro bastante refinado y sifrino: no comía perrarina, le gustaba picar jamón serrano (de cualquiera que dejara algo por ahí mal parado en la mesa o cercano a ella), le fascinaba el atún en lata y cada 10 de enero todos celebrábamos su cumple regalándole una lata de tan preciado pez al perro. Vaya festín que se daba por unas cuantas semanas!


Mao muerde de viejito aunado con un cáncer de estómago nada fácil... jamás olvidaré ese 16 de septiembre de 1998, último día ke lo fui a visitar al médico y lloré tanto ke hasta él lloraba conmigo... parecía ke supiese sería su último día puesto ke se despidió como jamás lo había hecho.


Luego de casi 10 años y una continua - además de ardua - lucha contra mis mamas y, habiendo conseguido ke mi papapa aceptara tener otro perro y ke mis primos me ayudaran al asunto, finalmente se dejaron convencer de ke era necesario y tararán: llegó el pequeño Mack.


Creo ke ahora mi familia está de acuerdo en ke un perro es necesario, no sólo para kuidar la casa (con esta pequeña y brava fiera que tenemos akí... jiji), sino ke ofrecen la mejor compañía ke alguien pueda desear: jamás me había sentido tan acompañada como con Mack, siempre está allí pendiente de mí, si estoy feliz él anda feliz, si estoy triste se monta en mis piernas o en la cama y me lame la cara para ke me ría (eso también lo hace cuando me siento mal); mis mamás y papapa lo adoran como un bebé más de la casa; come con nosotros en la cocina, le encanta salir a pasear en carro (gasolinero y medio!), le gusta ir al parque con Venus y King a pasear para, por supuesto con su camisita negra de "O.C. Chopper! que le queda hecha a la medida.

Como todo perro, es medio mañoso y no le gusta ke me estén abrazando... aunke tolera bastante ke mis amigos lo haga, si viene algún desconocido pues le gruiñirá ya ke pareciera ke yo soy de su pertenencia; le da miedo dormir solito, así ke duerme en el kuarto de mom conmigo (en el piso en su frazadita); parece una aspiradora ya ke no hay nada ke este niño no coma!!! arrasa con todo lo ke ve a su alredor... tiene un mapache ke está en el chasis con el ke juega todos los santos días: lo tira, lo arrastra, muerde, lincha, pega, sacude... Así mismo, es súper inteleginte y le fascina estar con gente, no es un perro para estar solo encerrado sino para compartir. Apenas tiene un añito (lo cumplió el 23 de Mayo de este año) y con nosotros tiene 2 meses, ke sin duda han sido los más felices del mundo.

Siempre está allí, esperando a ke llegue así él se esté kayendo del sueño, no duerme hasta ke yo pongo la cabeza en la almohada... para levantarme, se monta en la cama y me muerde la cola de caballo ke tengo hecha o me lame la cara, o me muerde los dedos del pie. Sin duda alguna, el pequeño Mack, Macki, Big Mack, Macintosh, Mackarron, Mackiavelo, Mackinita, Mack 18 ruedas ha llegado para quedarse.











Comentarios

Alea ha dicho que…
Amo a Mack!!!!!!!! Es taaan tierno, tan cuchi, tan hermosísisimo que no se puede hacer más que amarlo y hacerle cariño y jugar con él y admirarlo y reírse de los cuentos que echas. Definitivamente los perros son necesarios, son fuentes eternas de enrgía, son inteligentísimos y lo mejor de todo, están ahí siempre, sin juzgar, sin odiar, sin despreciar. Amo a Mack y a mi Ananda hermosísima!

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