Detesto los Lunes
El comienzo de toda semana laboral suele ser los días lunes; así mismo el comienzo de clases y de la rutina que - en algún momento de este blog - mencioné anteriormente.
Para mí los lunes desde hace un timpo para acá son días asquerosos en la semana: luego que vengo cuasi relajada del fin de semana, tener que despertarme temprano para irme al trabajo me cuesta un mundo. El asunto no está en qué tanto me tarde haciendo lo que tengo que hacer, el asunto radica en el mood que puedo llegar a tener una vez que llego a mi sucursal del infierno.
Mi mami siempre dice que cuando se comienza mal el lunes, la semana permanece igual de mala; hay quienes dicen que quien bebe el lunes, bebe el resto de la semana. Yo en mis cortos años, puedo dar fe que ambas opciones son falsas puesto que no siempre permanezco bebiendo si comienzo un lunes, y he llegado a mejorar la semana aunque sea en el jueves.
El asunto para mí radica (quizá mi amiga pippërmint esté de acuerdo conmigo) en tener que llegar a esa terrible oficina, donde el clima organizacional apesta y no provoca hacer lo que se dice NADA... afortunadamente, tengo un 50% de probabilidad que la jefa no llegue con sus arranques de loquera y esté tipo relajada, como tener un 50% que me armen tremendo lío y se me siga formando la úlcera que en algún momento de mi existencia va a explotar gracias a ella.
Aunado a este asunto, el lunes tengo clases de contabilidad y salud, donde la última me da una caliweba nada normal ya que el profesor es terriblemente patético y falto de información (sólo que jura tener a dios agarrado por la chiva y nanai nanai, no lo deja a uno intervenir o siquiera corregir sus obsoletas y viejas clases).
En fin, los lunes los odio... más cuando en mi cabeza suena aquélla canción pegajosa cual chicle barato de "los lunes son de coquito, coquito el de tío simón, pa' que pasemos un rato aquí en la televisión... los lu, los lu, los lu..." ayyy dios como me acatarra la vida!!!
Para mí los lunes desde hace un timpo para acá son días asquerosos en la semana: luego que vengo cuasi relajada del fin de semana, tener que despertarme temprano para irme al trabajo me cuesta un mundo. El asunto no está en qué tanto me tarde haciendo lo que tengo que hacer, el asunto radica en el mood que puedo llegar a tener una vez que llego a mi sucursal del infierno.
Mi mami siempre dice que cuando se comienza mal el lunes, la semana permanece igual de mala; hay quienes dicen que quien bebe el lunes, bebe el resto de la semana. Yo en mis cortos años, puedo dar fe que ambas opciones son falsas puesto que no siempre permanezco bebiendo si comienzo un lunes, y he llegado a mejorar la semana aunque sea en el jueves.
El asunto para mí radica (quizá mi amiga pippërmint esté de acuerdo conmigo) en tener que llegar a esa terrible oficina, donde el clima organizacional apesta y no provoca hacer lo que se dice NADA... afortunadamente, tengo un 50% de probabilidad que la jefa no llegue con sus arranques de loquera y esté tipo relajada, como tener un 50% que me armen tremendo lío y se me siga formando la úlcera que en algún momento de mi existencia va a explotar gracias a ella.
Aunado a este asunto, el lunes tengo clases de contabilidad y salud, donde la última me da una caliweba nada normal ya que el profesor es terriblemente patético y falto de información (sólo que jura tener a dios agarrado por la chiva y nanai nanai, no lo deja a uno intervenir o siquiera corregir sus obsoletas y viejas clases).
En fin, los lunes los odio... más cuando en mi cabeza suena aquélla canción pegajosa cual chicle barato de "los lunes son de coquito, coquito el de tío simón, pa' que pasemos un rato aquí en la televisión... los lu, los lu, los lu..." ayyy dios como me acatarra la vida!!!
YUCK ODIO LOS LUNES!
PD: y a coquito también! (ojo, el personaje del programa Contesta por Tío Simón, no al chamo como tal)
Comentarios
Pa¿ lante que el equipo gana, fren... Próximamente los lunes serán mejores :)
Muakses! La quiero
Sho también la kiero!