Fresh Start...
Así fue mi comienzo en este nuevo lugar, donde ocupo un cargo interesante que se adapta mucho más a lo que estudio que a aquel donde trabajé hasta hace poco.
Es interesante pasar nuevamente por todo ese proceso de búsqueda, selección, aplicación (jajaja, leo esto en mi mente y sueno muchísimo a mi antiguo empleo) de ofertas laborales; es increíble la angustia que se genera (y que hasta cierto punto que luego entenderán) con la entrevista, si le gustas o no al entrevistador, el paquete que te ofrecen, cuáles serán las actividades del área, entre muchas cosas más.
Luego que concluye el "interrogatorio a lo CSI", la mayoría de las empresas te dicen "nosotros te llamamos", pero en mi caso no fue así; como el cargo al que opté es un temp, la persona decidió contratarme inmediatamente para comenzar al día siguiente (y menos mal pues el aburrimiento en casa me estaba matando textualmente!) y heme aquí... en una oficina donde todo, pero absolutamente TODO funciona como debe ser.
Comencé un día martes, y al llegar ya tenía estación de trabajo, computadora, cuenta para ingresar en el servidor, cuenta de correo electrónico y hasta mi teléfono con su extensión! ¿Qué tan increíble puede ser??? Para mí, bastante ya que vengo de una organización que no rinde tributo a la palabra "organizar" pues parecía una quincalla o peor aún la propia pulpería de pueblo (pero esta entrada no es precisamente para despotricar de eso), en fin, hasta la llave magnética de la oficina me dieron para poder entrar y salir de aquí - modernas las instalaciones - a mi discreción.
El ambiente que se respira es muy particular, mucho silencio y concentración... llegué y me siento como el alien, puesto que la mayoría de las chicas aún me miran como gallina que mira sal; con los chamos la historia es distinta: creo que son mucho más abiertos a hablar conmigo (eso no quiere decir que no haya algunas chicas panas). Quizá lo más extraño de esto es almorzar sola, no estoy acostumbrada a comer sin hablar con alguien... es una sensación de vacío, pero ni modo lo hago rápido para regresarme a mi puesto y seguir trabajando. Luego de almuerzo, las horas se pasan volando y en menos de lo que canta un gallo ya es la hora de salida (4 pm) y bajo caminandito a montarme en mi carrito que me lleva al blvd cerca de la casa.
Cada día hay algo nuevo que hacer, mi jefe inmediato es un sol... un chamo brillante con ideas bárbaras para comenzar a hacerlas y que me escucha y pide mi opinión para lo que sea. Me siento cómoda, tranquila y feliz en este nuevo lugar; sin duda alguna es un fresh start para mí y para todo lo que me proponga hacer.
Es interesante pasar nuevamente por todo ese proceso de búsqueda, selección, aplicación (jajaja, leo esto en mi mente y sueno muchísimo a mi antiguo empleo) de ofertas laborales; es increíble la angustia que se genera (y que hasta cierto punto que luego entenderán) con la entrevista, si le gustas o no al entrevistador, el paquete que te ofrecen, cuáles serán las actividades del área, entre muchas cosas más.
Luego que concluye el "interrogatorio a lo CSI", la mayoría de las empresas te dicen "nosotros te llamamos", pero en mi caso no fue así; como el cargo al que opté es un temp, la persona decidió contratarme inmediatamente para comenzar al día siguiente (y menos mal pues el aburrimiento en casa me estaba matando textualmente!) y heme aquí... en una oficina donde todo, pero absolutamente TODO funciona como debe ser.
Comencé un día martes, y al llegar ya tenía estación de trabajo, computadora, cuenta para ingresar en el servidor, cuenta de correo electrónico y hasta mi teléfono con su extensión! ¿Qué tan increíble puede ser??? Para mí, bastante ya que vengo de una organización que no rinde tributo a la palabra "organizar" pues parecía una quincalla o peor aún la propia pulpería de pueblo (pero esta entrada no es precisamente para despotricar de eso), en fin, hasta la llave magnética de la oficina me dieron para poder entrar y salir de aquí - modernas las instalaciones - a mi discreción.
El ambiente que se respira es muy particular, mucho silencio y concentración... llegué y me siento como el alien, puesto que la mayoría de las chicas aún me miran como gallina que mira sal; con los chamos la historia es distinta: creo que son mucho más abiertos a hablar conmigo (eso no quiere decir que no haya algunas chicas panas). Quizá lo más extraño de esto es almorzar sola, no estoy acostumbrada a comer sin hablar con alguien... es una sensación de vacío, pero ni modo lo hago rápido para regresarme a mi puesto y seguir trabajando. Luego de almuerzo, las horas se pasan volando y en menos de lo que canta un gallo ya es la hora de salida (4 pm) y bajo caminandito a montarme en mi carrito que me lleva al blvd cerca de la casa.
Cada día hay algo nuevo que hacer, mi jefe inmediato es un sol... un chamo brillante con ideas bárbaras para comenzar a hacerlas y que me escucha y pide mi opinión para lo que sea. Me siento cómoda, tranquila y feliz en este nuevo lugar; sin duda alguna es un fresh start para mí y para todo lo que me proponga hacer.

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